Un llamamiento por la seguridad, la igualdad y la dignidad humana
Un llamamiento de la Asamblea de las Diásporas del Mundo a los líderes de organizaciones públicas, cívicas y religiosas, sobre la prevención de un posible genocidio étnico, el aumento del odio interétnico, el antisemitismo y un nuevo Holocausto.
Año tras año, a medida que cambian las generaciones tras la guerra más devastadora de la historia, en la que murieron millones de personas, la humanidad corre el riesgo de olvidar el pasado y de que revivan corrientes de odio aparentemente extinguidas, entre las cuales la más antigua y peligrosa es el antisemitismo.
Hoy nuestro objetivo es persuadir a las distintas comunidades de Nueva York y otras ciudades de EE. UU. para que se pronuncien contra lo que consideramos una política y una retórica pública antisemitas. Los argumentos más convincentes se basan en valores compartidos y hechos concretos, no en emociones ni ataques personales, y en una amplia coalición que apele a valores cívicos comunes en lugar de a los intereses de un solo grupo.
La Asamblea de las Diásporas del Mundo puede desempeñar aquí un papel importante. Durante muchos años ha reunido a líderes de distintas confesiones, grupos étnicos y diásporas que viven en los Estados Unidos y, actuando sobre principios de igualdad y tolerancia, ha logrado resultados significativos.
Las direcciones de nuestro trabajo
- Seguridad de todas las comunidades. Si las autoridades toleran la hostilidad hacia un grupo, se sienta un precedente peligroso para todas las minorías.
- Igualdad ante la ley. Los judíos deben gozar de la misma protección contra la discriminación y el odio que los miembros de cualquier otro grupo étnico, religioso o social.
- Una ciudad de diversidad. Nueva York históricamente ha unido a personas de distintas nacionalidades, religiones y puntos de vista. Las políticas que fomentan la división o toleran el odio contradicen esa tradición.
- Coherencia contra el odio. Si la sociedad condena el racismo, la islamofobia, los prejuicios antiasiáticos y otras formas de discriminación, el antisemitismo debe condenarse con la misma firmeza.
- Protección de los derechos civiles. No se trata solo de la comunidad judía, sino del principio de proteger la libertad religiosa y los derechos de las minorías en general.
Dirigirse a cada comunidad
Para distintos públicos, el énfasis puede variar:
- Organizaciones afroamericanas — la historia compartida de la lucha contra la discriminación y la importancia de la solidaridad entre minorías.
- Comunidades latinas — igualdad, seguridad de las familias y protección de los derechos de los inmigrantes y los grupos religiosos.
- Comunidades asiáticas — la lucha contra los delitos de odio y la protección de todas las minorías.
- Comunidades musulmanas — protección igualitaria frente al odio religioso, sea cual sea su objetivo.
- Sindicatos y organizaciones cívicas — la cohesión social y el rechazo de la discriminación en el lugar de trabajo y en la vida pública.
- Empresas — la estabilidad, la seguridad y la reputación de las grandes ciudades, como Nueva York y Chicago, como lugares abiertos y atractivos.
Construir el argumento
Una campaña eficaz debe basarse en declaraciones, decisiones o iniciativas concretas y explicar claramente por qué preocupan. También debe demostrar, con pruebas, el inmenso apoyo financiero, político, social, científico, médico y humanitario que las personas y organizaciones judías han brindado durante siglos —y especialmente hoy— a palestinos, africanos, latinoamericanos y comunidades desfavorecidas de todo el mundo. Sin ejemplos concretos, muchas personas pueden no aceptar la premisa.
El trabajo por delante
Prevenir el genocidio étnico, el aumento del odio interétnico, el antisemitismo y otro Holocausto requiere un trabajo organizativo serio y sostenido y, por tanto, recursos significativos. Estos existen no solo en fondos y agencias gubernamentales, sino también en las numerosas asociaciones de la diáspora y de inmigrantes, incluidas respetadas organizaciones judías que comparten estos objetivos.
— La Junta Directiva,
Asamblea de las Diásporas del Mundo